Investigadores revelan que el 65% de personas percibe el cambio climático como riesgo lejano
El cambio climático es un fenómeno global reconocido por su impacto en el medio ambiente y la sociedad, sin embargo, no todos los individuos lo consideran como una amenaza inminente para sí mismos. Según un metaanálisis publicado en la revista Nature Sustainability por investigadores de la Universidad de Gotemburgo en Suecia, que revisó un total de 83 estudios con más de 70 mil participantes en 17 países, se ha identificado un sesgo psicológico significativo: el 65% de los encuestados considera que el riesgo del cambio climático afecta más a otros que a ellos. Esta discrepancia en la percepción podría ser clave para entender la falta de acción frente a la crisis climática.
Este sesgo altera no solo la conducta personal, sino que tiene repercusiones en las políticas públicas, la toma de decisiones empresariales y el desarrollo de instrumentos de mitigación, como los mercados de carbono. En un contexto donde la reducción de emisiones es cada vez más crucial, los datos confiables y las mediciones precisas de los gases de efecto invernadero son esenciales para la credibilidad y efectividad de dichos mercados. Carlos Saul, gerente general de AyT, señala que "enfrentar la crisis climática exige ir más allá de las percepciones subjetivas". Así, resalta la importancia de contar con parámetros claros y medibles que permitan dimensionar el impacto real de las emisiones.
Adicionalmente, el monitoreo ambiental adquiere un rol estratégico en este contexto. El desarrollo de tecnologías avanzadas como los Analizadores de Gases de Efecto Invernadero, que permiten una vigilancia continua y exacta de la composición del aire, resulta vital para asegurar el cumplimiento con las normas ambientales y los compromisos a nivel global. Un ejemplo es el Analizador Gasmet Multigas FTIR GT5000 Terra, reconocido como el más pequeño y portátil en su categoría, capaz de medir hasta 50 gases simultáneamente. Su bajo costo y facilidad de uso lo convierten en una herramienta eficaz para el monitoreo en terreno.
En la discusión sobre el cambio climático, la percepción personal puede ser engañosa, ya que las personas tienden a valorar los impactos ambientales desde su propio contexto. Esto puede llevar a una dilución de la urgencia del problema. La medición científica, por lo tanto, juega un papel esencial al transformar un fenómeno complejo en evidencia concreta y verificable. Como afirma Carlos Saul, "cuando las emisiones se cuantifican, se vuelven visibles y auditables". Esto es especialmente pertinente en un marco donde las regulaciones, summits climáticos y mercados de carbono demandan información robusta y confiable. La medición no solo apoya las políticas públicas y estrategias empresariales, sino que también fortalece la confianza entre los diferentes interesados al basarse en criterios técnicos y no en interpretaciones personales.




