Efectos del humo de incendios en la salud vocal de brigadistas y trabajadores expuestos
La exposición continua al humo generado por incendios ha despertado atención en la comunidad médica y en expertos de la salud vocal. Brigadistas y personas que trabajan en la extinción de incendios están reportando dificultades para hablar, mayor fatiga vocal y, en algunos casos, pérdida temporal de la voz. Según Rodrigo Romero, fonoaudiólogo y académico de la Universidad Andrés Bello, esta problemática se origina en la inhalación de humo que contiene materiales particulados y sustancias tóxicas, las cuales irritan e inflaman las cuerdas vocales.
Las cuerdas vocales, ubicadas en la laringe, son fundamentales para la producción de la voz, ya que vibran cuando el aire pasa a través de ellas. Romero destaca que cualquier agente irritante puede afectar estas estructuras, provocando sensaciones de cuerpo extraño que llevan a las personas a toser o carraspear. Estos actos generan un golpe brusco entre las cuerdas vocales, lo que, si se repite, podría resultar en lesiones por impactos recurrentes. Aquellos que se ven obligados a elevar el volumen de su voz durante períodos prolongados, como en un entorno de trabajo ruidoso o con visibilidad limitada, enfrentan una mayor demanda vocal, lo que incrementa el riesgo de experimentar disfonía y cansancio vocal.
La combinación de la exposición al humo, la irritación provocada por el contacto constante y el sobreuso de la voz forman un círculo vicioso que perpetúa el problema. Romero enfatiza la importancia de la hidratación adecuada, aunque aclara que el consumo de agua no actúa directamente sobre las cuerdas vocales. No obstante, mantener una buena hidratación ayuda a los tejidos del cuerpo, incluidas las cuerdas vocales, a funcionar de manera más eficaz, lo cual mejora la calidad de la voz y reduce la fatiga. El especialista también recomienda tomar pequeños sorbos de agua en lugar de carraspear, lo que podría agravar la irritación.
Junto a la hidración, la utilización de mascarillas apropiadas puede disminuir la entrada de material particulado a las vías respiratorias, lo que a su vez protege la salud vocal. Romero sugiere evitar gritar y optar por una intensidad vocal que sea cómoda. Realizar pausas vocales para descansar y permanecer en espacios cerrados con aire húmedo son medidas adicionales que pueden mitigar la sequedad de la mucosa y prevenir la tos. Es importante recordar que el riesgo persiste mientras haya exposición al humo, y si los síntomas continúan, especialmente con la persistencia de conductas irritantes como el carraspeo, se recomienda la consulta con un otorrinolaringólogo y la rehabilitación con un fonoaudiólogo para un adecuado tratamiento.




