Chile reporta cerca de 70.000 infecciones hospitalarias anuales que podrían prevenirse con medidas adecuadas
En Chile, se registran cerca de 70.000 infecciones asociadas a la atención de salud (IAAS) cada año, las cuales pueden extender la hospitalización de los pacientes más de diez días y aumentar la exposición a otros problemas de salud. Estas infecciones, que se adquieren dentro de centros de salud, son consideradas una de las complicaciones más frecuentes en los hospitales, lo que plantea la necesidad de medidas de prevención efectivas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que entre el 7% y el 15% de los pacientes en unidades de cuidados intensivos adquieren una infección durante su hospitalización, y destaca que hasta el 70% de estos casos podría prevenirse mediante prácticas adecuadas. De acuerdo con el sistema de vigilancia del Ministerio de Salud chileno, la esterilización del instrumental médico es crucial en este contexto, ya que busca eliminar microorganismos que podrían causar infecciones y está vinculada a procesos clínicos esenciales.
Nancy Moya, enfermera y Clinical Specialist de Solventum, enfatiza la importancia de la esterilización como una de las primeras barreras en la prevención de infecciones. Según Moya, “no basta con esterilizar, es necesario asegurar que el proceso sea trazable, medible y validado”. Esto significa que los hospitales deben implementar sistemas de monitoreo y verificación del funcionamiento de los equipos de esterilización antes de su uso clínico. Herramientas tecnológicas como el sistema Bowie-Dick permiten verificar de manera objetiva el funcionamiento de los esterilizadores, lo que contribuye a reducir la incertidumbre en los procesos de esterilización.
Las infecciones del sitio quirúrgico son un foco importante de preocupación. Investigaciones publicadas en la Revista Chilena de Cirugía revelan una frecuencia del 10,9% de infecciones en cirugías generales, asociadas a diversos factores clínicos y condiciones del procedimiento quirúrgico. La esterilización no debe considerarse una etapa aislada, sino que forma parte de una cadena de seguridad que garantiza que el instrumental cumpla con los estándares adecuados.
La especialista indica que los errores en los procesos de esterilización a menudo no son exclusivamente tecnológicos, sino que relacionados con la capacitación del personal, la disponibilidad de insumos y la supervisión constante. Se subraya la importancia de contar con un equipo bien entrenado que siga protocolos rigurosos para prevenir incidencias. Además, ciertos grupos de pacientes, como los ancianos, recién nacidos o personas con sistemas inmunitarios comprometidos, están en mayor riesgo de desarrollar complicaciones a causa de estas infecciones.
Finalmente, es relevante señalar que a nivel global, se estima que uno de cada diez pacientes afectados por infecciones asociadas a la atención de salud fallece. Por ello, la esterilización es considerada un proceso crítico dentro de la atención médica que necesita ser abordado con la máxima seriedad en hospitales y clínicas, no como una tarea secundaria, sino como un pilar fundamental para la seguridad del paciente.