Recientes ataques de dogos argentinos en Hualpén evidencian la necesidad de educación sobre tenencia responsable
Recientemente, el ataque de dogos argentinos a mascotas en Hualpén, Región del Biobío, ha generado preocupación en la comunidad. Este incidente pone de manifiesto la necesidad de contar con una adecuada educación sobre tenencia responsable, especialmente en lo que respecta a razas potencialmente peligrosas, como el dogo argentino. Según la ley chilena, los propietarios de estas razas están obligados a mantener un calendario sanitario al día, que incluye la vacunación antirrábica y la inscripción en el Registro Nacional de Mascotas. Este marco normativo busca promover la seguridad tanto de los animales como de las personas a su alrededor.
La ley de tenencia responsable específica además que los propietarios de perros de razas consideradas peligrosas deben cumplir con ciertos requisitos, que incluyen ser mayores de edad, mantener a los perros con correa, bozal y arnés en espacios públicos, y proporcionar una vivienda con cercos seguros y un espacio adecuado para la mascota. También se requiere que los propietarios realicen un curso de adiestramiento en obediencia, garantizando así un manejo correcto de sus animales. El dogo argentino, por su naturaleza robusta y atlética, puede ser un animal tanto de compañía como de protección, pero su comportamiento se ve influenciado por la crianza, la socialización y el cuidado que recibe de sus tutores.
En caso de un ataque a mascotas o personas, las recomendaciones son claras. Es crucial mantener la calma y evitar intervenir físicamente en la pelea, ya que esto puede resultar en lesiones. Se sugiere intentar separar a los animales utilizando objetos para evitar un contacto directo. Una vez controlada la situación, si es necesario, se debe acudir a un veterinario o servicio asistencial. También es fundamental presentar una denuncia ante la Policía de Investigaciones (PDI) o Carabineros, ya que el propietario del animal podría ser civilmente responsable por los daños ocasionados.
Es importante recordar que la agresividad no es característica inherente a los perros, sino que su comportamiento refleja el tipo de educación y vínculo que tienen con sus dueños. Por ello, la promoción de una tenencia responsable y consciente es esencial para asegurar una convivencia armónica entre mascotas y humanos. La educación y el compromiso de los propietarios son claves para prevenir incidentes y fomentar la seguridad en la comunidad.




