Incertidumbre total en el agro: El fantasma de la crisis industrial amenaza ahora al sector remolachero.
El diputado Carlos Chandía manifestó su profunda preocupación tras el reciente anuncio de la empresa Iansa, la cual informó la cancelación de la contratación de superficie para el cultivo de remolacha de cara a la temporada 2026-2027. La medida ha encendido las alarmas en el sector agrícola, dado que representa una interrupción significativa en la cadena productiva de la agricultura tradicional en la zona centro-sur del país. El parlamentario enfatizó la necesidad de que el Ejecutivo actúe con celeridad para implementar medidas que mitiguen el perjuicio económico que esta decisión conlleva.
Según lo expuesto por el legislador, el impacto de esta suspensión contractual no solo afecta de manera directa a los dueños de predios, sino que se extiende a una vasta red de trabajadores estacionales, plantas de procesamiento y el sector logístico. “Hay mucha gente que depende de Iansa: trabajadores, agricultores y también los transportistas. Vamos a buscar una fórmula de diálogo con el Gobierno para que esta problemática no se transforme en un segundo Huachipato”, declaró Chandía, haciendo alusión a la reciente crisis de la industria siderúrgica nacional para ilustrar el riesgo de desindustrialización.
En el marco de sus gestiones, el diputado confirmó que sostuvo una reunión con el Delegado Presidencial, Diego Sepúlveda, con el objetivo de solicitar un pronunciamiento formal por parte del Ministerio de Agricultura. Para el parlamentario, es fundamental que la SEREMI del ramo y las autoridades centrales evalúen herramientas de apoyo o reconversión que impidan el descalabro de un área esencial de la economía regional.