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El caso de Jorge Matute Johns, ocurrido en 1999 en la región del Biobío, continúa generando antecedentes y versiones que se incorporan al debate público. En este contexto, el mayor en retiro de Carabineros, Andrés Ovalle, ha reiterado una hipótesis que desarrolló durante los años en que participó activamente en la investigación.

Según su relato, la secuencia se inicia con una discusión en el sector de estacionamientos de la discoteca La Cucaracha, donde un grupo de jóvenes protagonizaba una pelea por un presunto daño a un vehículo. Ese incidente habría generado la intervención de guardias del local. En ese contexto, Matute habría aprovechado el momento para reingresar al recinto sin ser advertido.

De acuerdo con la hipótesis del ex uniformado, el joven descendió al subterráneo con la intención de dirigirse al baño. Sin embargo, en lugar de abrir la puerta correspondiente, habría ingresado accidentalmente a una sala donde se desarrollaba una reunión privada. Ovalle sostiene que en ese lugar se encontraban personas con influencia política a nivel regional y nacional, y que Matute habría alcanzado a observar lo que allí ocurría. Incluso, según antecedentes que dijo haber recibido, el joven habría pronunciado la expresión “todo pasando” al percatarse de la situación.

Siempre conforme a esta versión, su presencia no habría sido permitida. Personal de seguridad lo habría retirado del lugar por la fuerza. Ovalle afirma que uno de los guardias, apodado “el Oso”, lo habría tomado por las axilas para subirlo desde el subterráneo, acción que explicaría posteriores desgarros en su vestimenta. A continuación, sostiene que el joven habría sido golpeado con un objeto contundente, quedando gravemente lesionado e inconsciente.

El relato indica que el cierre del local se habría adelantado y que, una vez desalojado el público, el joven habría sido nuevamente bajado al subterráneo. Posteriormente, alrededor de las cinco de la madrugada, habría sido subido a un vehículo y trasladado a un centro asistencial de la comuna de Hualqui. Allí, según esta hipótesis, no habría sido admitido debido a la gravedad de su estado, recomendándose su derivación al hospital regional. Ese traslado, sin embargo, no se habría concretado.

Ovalle plantea que, tras ello, el joven habría sido llevado a un inmueble particular donde habría permanecido entre veinticuatro y cuarenta y ocho horas. Finalmente, siempre según su reconstrucción, habría sido trasladado a una parcela ubicada en el kilómetro veintiséis del camino a Santa Juana, en el sector conocido como Patagual. En ese lugar, en una estructura tipo galpón o contenedor, se le habrían administrado sustancias de efecto sedante, entre ellas pentobarbital y anfetaminas, cuestión que el ex investigador vincula a conocimientos médicos presentes en el entorno del recinto nocturno.

Ovalle ha señalado que esta línea investigativa se sustentó en declaraciones y antecedentes recopilados durante su participación en la causa entre dos mil y dos mil dos. No obstante, dicha hipótesis no fue establecida como verdad judicial en el proceso y se aparta de otras tesis desarrolladas por la Policía de Investigaciones de Chile y de las conclusiones adoptadas en distintas etapas por los tribunales.

Antecedente del mayor en retiro

Andrés Ovalle es un mayor en retiro de Carabineros de Chile que participó en las diligencias iniciales del caso entre 2000 y 2002. Durante ese período elaboró informes que cuestionaban la tesis predominante, apuntando a eventuales responsabilidades vinculadas al entorno de la discoteca La Cucaracha. Sus planteamientos generaron controversias internas y finalmente se apartó de la investigación.

En 2024 publicó el libro “Enfermos de cobardía: Jorge Matute Johns, el falso crimen perfecto”, donde expone su visión personal del caso y desarrolla las hipótesis que ha sostenido a lo largo de los años. Paralelamente, recientemente se conoció que el Consejo para la Transparencia acogió un amparo que ordena a Carabineros entregar copia del sumario administrativo que precedió a su salida de la institución en 2002, antecedente que vuelve a situar su nombre en el debate público.

La hipótesis presentada por Ovalle se mantiene como una interpretación alternativa dentro de una causa que, más de dos décadas después, continúa siendo objeto de análisis judicial e histórico.


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