El Gobierno de Kast recorta más de $123 mil millones al Servicio Nacional de Capacitacion y Empleo en plena crisis de desempleo
El desempleo en Chile se encuentra en una situación alarmante, alcanzando un 9,4% para el trimestre de marzo a mayo, la cifra más alta desde 2021. En este contexto crítico, el Gobierno de José Antonio Kast ha tomado una decisión sorprendente: recortar más de $123 mil millones del presupuesto destinado al Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), el organismo encargado de implementar políticas de empleo y capacitación en el país.
Este recorte, autorizado por el Decreto N°330 del 24 de abril de 2026 y respaldado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha generado una ola de críticas y preocupación entre los ciudadanos y expertos en economía. La reducción de recursos se produce en un momento en que la necesidad de apoyo laboral es más urgente que nunca, y el Sence juega un papel crucial en la entrega de subsidios como el Subsidio al Empleo Joven y el Bono Mujer Trabajadora, entre otros.
Los efectos de esta decisión se sienten en diversas áreas. Por un lado, la Dirección del Trabajo ha visto un recorte de más de $2 mil millones, mientras que el Instituto de Previsión Social (IPS) ha perdido más de $7 mil millones en fondos. La Dirección General de Crédito Prendario, conocida popularmente como la "Tía Rica", también ha sufrido un recorte significativo, lo que pone en riesgo servicios esenciales para miles de chilenos.
La situación es aún más grave considerando que la aprobación del gobierno de Kast se encuentra en caída libre, según la última encuesta de Cadem, donde los chilenos expresan su creciente preocupación por la economía y el desempleo. En este panorama, el ministro del Trabajo, Patricio Rau, ha calificado la meta de reducir el desempleo a un 6,5% como "ambiciosa", lo que genera escepticismo en la población frente a las políticas implementadas.
Mientras el Gobierno anuncia medidas como 5 mil subsidios de contratación a corto y mediano plazo desde julio, muchos se preguntan si estas acciones serán suficientes para contrarrestar los efectos devastadores de los recortes. La incertidumbre y el pesimismo reinan entre los trabajadores chilenos, que ven cómo sus oportunidades laborales se ven cada vez más comprometidas.
Los expertos advierten que esta estrategia de recortes podría tener consecuencias a largo plazo, afectando el crecimiento económico y la estabilidad social del país.