Javiera Ilabaca, estudiante de San Nicolás, representa a Chile en la competencia internacional de Chino Mandarín en China.
Javiera Ilabaca, de 16 años, alumna del Liceo Bicentenario Polivalente de San Nicolás, ha sido seleccionada para representar a Chile en la competencia internacional de Chino Mandarín que se celebra en China, un evento que es parte del programa Puente Chino. Esta competencia reúne a estudiantes de todo el mundo y tiene como objetivo promover el aprendizaje del chino mandarín y la cultura china entre los jóvenes.
Javiera, quien cursa 3° Medio Humanista, es la única representante de enseñanza media de Chile en este concurso, que se extenderá por tres semanas en varias ciudades de China. El concurso incluirá una ponencia de tres minutos en la que Javiera compartirá su experiencia personal aprendiendo chino, y una parte artística en la que interpretará una canción y danza de ópera china.
El Liceo Bicentenario de San Nicolás organizó un desayuno de despedida para la estudiante, su madre y los profesores, donde se destacó el talento y el compromiso de Javiera. El alcalde de San Nicolás, Víctor Hugo Rice, expresó su orgullo por la representación de la joven, felicitando su esfuerzo y dedicación. Javiera, emocionada, compartió que esta experiencia es muy importante para ella y que está trabajando arduamente para hacerlo bien en la competencia.
Javiera ha estudiado chino mandarín en el Liceo de San Nicolás durante los últimos cuatro años, inspirada por compañeros mayores que también han participado en el concurso. La profesora de Chino Mandarín, Javiera Arriagada, resaltó el logro de su alumna y cómo este tipo de competiciones está motivando a más estudiantes a aprender chino, un idioma que, aunque lejano, está siendo cada vez más popular entre los jóvenes de la región.
El concurso Puente Chino busca resaltar el interés por el idioma y la cultura china entre los jóvenes, y el ganador de cada edición tiene la oportunidad de viajar a China para representar a su país en la competencia mundial. Este certamen ha sido una oportunidad única para Javiera, quien ya es un ejemplo de perseverancia y dedicación para su comunidad.