¿Cómo afecta la primavera a la salud de tus ojos?

La llegada de la primavera no sólo implica más horas de luz, calor y un mejor clima, sino que
también una de las peores épocas del año para las personas alérgicas y los ojos son uno de los
principales órganos que sufren este cambio.

Por lo mismo, es necesario conocer los síntomas,
tratar de evitarlos y saber cómo cuidarnos en esta época del año.

En ocasiones, nuestro sistema inmunológico genera una respuesta exagerada y específica ante una
sustancia normalmente inofensiva, pero que reconoce como extraña; en este caso, los alérgenos.
Algunos de los que más predominan en esta época son el polen, junto con los ácaros, el polvo, el
humo, la caspa de animales y otros irritantes ambientales.

“Además, en esta temporada, la luz
solar comienza a ser más fuerte, generando mayor irritación y molestias para la visión”, señala
Paula Molina, químico farmacéutico de Farmacias Ahumada.

El lagrimeo excesivo, la picazón, secreción o la inflamación de los párpados son algunos de los
indicios que se está padeciendo de alguna alergia ocular y aunque nunca se haya sufrido de esto
antes, cualquiera puede padecerlas.

Como indica Molina, “una persona puede desarrollar una
reacción alérgica a cualquier edad, ya que el sistema inmune va cambiando. Por esto, es
importante reconocer los síntomas y tomar las acciones del caso”.

Una de las alergias más frecuentes en esta época es la alergia ocular o conjuntivitis alérgica. Acá se
produce una reacción en la conjuntiva, la capa que recubre el ojo, que se inflama por la exposición
a un patógeno ambiental (generalmente, al polen).

De acuerdo con la Sociedad Chilena de
Oftalmología, ésta afectaría a cerca del 25% de la población, especialmente en primavera.
Esta conjuntivitis puede ser aguda, que puede aparecer luego de entrar en contacto con algún
alérgeno, pero cuyos síntomas no duran más de 24 horas.

También existe la crónica, cuyos
síntomas pueden presentarse durante todo el año; y la estacional, que es la con mayor prevalencia
en esta época y que desaparece el resto del año.

“Lo bueno es que la mayoría de las molestias son estacionales. Es decir que, para controlarlas, el
paciente sólo requiere hacer ajustes simples en su estilo de vida y tomar precauciones.

No obstante, si los síntomas persisten o si aparecen nuevos, lo recomendado es siempre visitar al
oftalmólogo tratante”, indica la farmacéutica.

Otra de las afecciones que se ven agudizadas en esta época es el ojo seco, gracias a una mayor
exposición a aparatos electrónicos, junto con los alérgenos en el ambiente y los cambios de
temperatura. Además, esto aumenta las posibilidades de tener blefaritis estacional, o la
obstrucción de las glándulas de Meibomio, en el borde del párpado donde nacen las pestañas.
Frente a cualquiera de estos síntomas, es importante seguir algunos consejos que nos entrega la
profesional:

- Higiene e hidratación ocular. Evitar tocarse los ojos con las manos sucias, desmaquillarse
todas las noches y el uso de lágrimas artificiales son fundamentales para los ojos. Las lágrimas aumentarán la hidratación y evitarán el ojo seco y posibles lesiones como la
blefaritis.
- No te automediques. “Existen descongestionantes oculares con antihistamínicos que
ayudan a reducir los síntomas propios de las alergias oculares.

No obstante, estos deben
ser prescritos por un médico, ya que podrías afectar otras patologías existentes.

Asimismo,
el especialista debe constatar que efectivamente se trate de una alergia estacional y no de
alguna otra enfermedad”, destaca la profesional.

- Limita tus actividades al aire libre. En los días y horarios de mayor polinización, es mejor
que te mantengas en lugares cerrados. Aléjate de parques y plazas, y si practicas deporte
al aire libre, trata de hacerlo entre las 11 y las 6 de la tarde.

Molina subraya que “además,
es importante mantener las ventanas cerradas en las primeras y últimas horas del día, y
poner especial cuidado con la limpieza de las alfombras, fundas de sillones y cualquier otra
superficie que pueda contribuir a tener más contaminantes dentro del hogar”.

- Lentes de sol, un imprescindible. Los lentes no sólo te protegerán de los rayos del sol y la
mayor cantidad de luz que se comienza a recibir en esta época, sino que también
constituirán una primera barrera para defender a los ojos de la polinización en el
ambiente.

En el caso de las personas que utilizan lentes de contacto, la recomendación es
no hacerlo si existen síntomas de alergia.

Por último, la alimentación siempre será un factor clave en el bienestar general. El ojo también
debe protegerse de la tendencia natural a la oxidación y la sobreexposición a la luz y los rayos del
sol. Aumentar el consumo de alimentos ricos en omega-3 y ácidos grasos, que puedes encontrar
en frutas y verduras como las zanahorias, los arándanos, espinacas, pimientos y frutos como las
nueces, pueden prevenir la aparición de algunos síntomas y otras patologías asociadas a la visión.
Finalmente, Molina añade que, si bien no existen tratamientos específicos para eliminar las
alergias y sus efectos en los ojos, sí puedes llevar a cabo estas simples medidas que contribuirán
en mantener la reacción del organismo a raya.

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