Ministerio de Obras Públicas informa sobre el impacto del sistema frontal en la Región de Ñuble y las medidas de emergencia implementadas
El Ministerio de Obras Públicas (MOP) ha activado un despliegue en toda la Región de Ñuble debido a los efectos provocados por un sistema frontal que ha afectado la conectividad vial y la seguridad de las personas. Según el último reporte, se han suspendido 10 rutas por anegamientos, derrumbes, socavones y crecidas de ríos y esteros. Entre las rutas con conectividad restringida se encuentran la Ruta N-80-M que conecta Curanipe con Cobquecura, la Ruta N-40 de Quirihue a Cobquecura, la Ruta N-55 que une Chillán con Las Trancas y la Ruta del Itata (Ruta 152), donde se recomienda transitar con precaución.
Las emergencias más críticas se registran en la Ruta S/R N-804, donde el Puente El Olivar en Quillón permanece cerrado debido a un socavón que ha afectado a aproximadamente 12 familias. En la Ruta N-14-O que conecta Coelemu con Perales, se observan derrumbes en varios puntos, y las cuadrillas de trabajadores continúan retirando material para habilitar la vía. Para enfrentar estas situaciones, el MOP ha movilizado 83 maquinarias pesadas, 15 cuadrillas en terreno y más de 200 funcionarios de diversas direcciones, quienes están trabajando para restablecer la conectividad.
Además, la Dirección General de Aguas está realizando un monitoreo constante de los cauces, manteniendo la vigilancia a través de 29 estaciones de monitoreo. Actualmente, se ha declarado Alerta Roja para el Río Lonquén en Trehuaco y el Estero Coyanco en Quillón, mientras que otros ríos como el Itata y Chillán se encuentran en Alerta Azul. En términos de servicios sanitarios, el SSR Los Planes en Portezuelo ha experimentado una interrupción que afecta a 52 familias. Las precipitaciones acumuladas en las últimas 24 horas han alcanzado los 58,6 mm en Chillán y 64,5 mm en Las Trancas, y se ha registrado una acumulación de nieve de 1,12 metros en la estación nivométrica del Volcán Chillán. El MOP continúa ejecutando obras de emergencia en San Carlos y Ñiquén, financiadas por Senapred, para proteger sectores vulnerables y asegurar la infraestructura.