¿Qué es y qué tan importante es la higiene del sueño?
Este viernes 14 de marzo se celebra el Día Mundial del Sueño, cuyo propósito es promover los beneficios del buen dormir y educar sobre los trastornos del sueño y su impacto en diversos aspectos de la vida. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos el 40% de la población enfrenta dificultades para lograr un buen descanso, y factores como el insomnio, la ansiedad, el estrés, y el consumo de sustancias pueden empeorar la calidad del sueño.
La higiene del sueño, una práctica desarrollada a finales de la década de 1970, es clave para mejorar la calidad del descanso, especialmente frente a un estilo de vida agitado. Patricio Huenchuñir, vicepresidente de Asilfa (Asociación Industrial de Laboratorios Farmacéuticos), explica que tener una buena higiene del sueño involucra cambiar hábitos alimenticios, de actividad física y el entorno del sueño. Estas acciones ayudan a que una persona se sienta más descansada y alerta durante el día.
A continuación, se ofrecen algunos consejos para mantener una higiene del sueño adecuada:
- Establecer un horario regular: Dormir a la misma hora todos los días, preferiblemente acompañado de familiares o pareja para evitar ruidos molestos.
- Evitar fumar y beber alcohol antes de dormir: Aunque algunos creen que estas sustancias ayudan a dormir, en realidad empeoran la calidad del sueño.
- Hacer ejercicio con regularidad: La actividad física facilita el sueño, pero debe evitarse justo antes de acostarse.
- No estar en la cama más tiempo del necesario: Si no se puede dormir en la primera hora, es mejor levantarse y regresar a la cama cuando se esté cansado.
- Usar la cama solo para dormir: Evitar actividades como estudiar o ver televisión en la cama para asociarla únicamente con el descanso.
- Aislarse del ruido y la luz: Reducir al mínimo la exposición a ruidos y luces al momento de dormir.
- Evitar las pantallas antes de dormir: Desconectar dispositivos electrónicos al menos una hora antes de acostarse.
- No cenar inmediatamente antes de dormir: Evitar comidas pesadas o muy condimentadas antes de la noche.
- Evitar abrigarse demasiado: Dormir en un ambiente con la temperatura adecuada para favorecer el sueño.
- Favorecer la relajación: Apagar las luces o mantenerlas tenues y practicar actividades relajantes como la respiración, meditación o yoga.
Al seguir estos consejos, las personas pueden mejorar significativamente su descanso, lo que se traduce en mayor bienestar físico y mental. La higiene del sueño es un factor esencial para mantener un equilibrio en la vida diaria, especialmente en un mundo con cada vez más presiones y demandas.